Antes de continuar, aclaremos algunos conceptos. OVNI son las siglas de Ojeto Volador No Identificado. En principio, cualquier objeto que vuela es un OVNI hasta que no se le observan elementos conocidos. Un avión en condiciones meteorológicas adversas, un satélite o un meteoro en el cielo nocturno, un pájaro... todos pueden ser OVNIs en circustancias especiales. Así que no es correcto decir que se cree o no en OVNIs, ya que el uso de estas siglas implican una apreciación deficiente, no la aceptación de que se ha visto una nave extraterrestre o algo similar; cuando se divisa un OVNI, no se sabe qué se ha visto. Por lo demás, el Ejército no suele confundirse al efectuar una identificación de este tipo.
Ahora bien, ¿por qué es curioso este suceso? Veamos:
Para empezar, porque es el avistamiento más numeroso y prolongado con respaldo filmográfico del que se tiene constancia.
México es uno de los países con más alto índice de fenómenos OVNI. Llama la atención, por tanto, que se dé cobertura televisiva a este avistamiento concreto. Y aún más que se retransmita en televisiones extranjeras.
El Ejército suele clasificar este tipo de avistamientos como secretos o altos secretos y, en cualquier caso, nunca cede la información a los medios de comunicación.
Por último, los argumentos en contra de la tesis de que las esferas eran naves espaciales (y por tanto no OVNIs) son escasos y no han tenido mucho apoyo ni siquiera entre los detractores de la vida extraterrestre inteligente. El más razonable cuenta con el apoyo de algunos meteorólogos, quienes afirman que las esferas son formaciones de gas ionizado. Yo no puedo discutir esta afirmación pues carezco de los conocimientos necesarios, pero es la primera vez que oigo hablar de un fenómeno tan sorprendente. Además, parece ser que estas formaciones son muy efímeras (apenas duran dos segundos), no suelen aparecer en grupos tan numerosos ni volando en la misma dirección y, sobre todo, no son detectadas por los radares.
¿Qué conclusiones podemos extraer de lo anterior?
Las explicaciones científicas parecen fruto de una argumentación forzada. Los científicos ortodoxos no dan su brazo a torcer y cualquier explicación que deje las cosas en el aire les fastidia. Pero no porque tengan un admirable afán por explicar los fenómenos desconocidos, sino porque su cerrazón les impide admitir que existen fenómenos que la ciencia aún no ha clasificado.
De momento, con las pruebas que han trascendido a los medios de comunicación, no es posible más que conjeturar y aventurar hipótesis más o menos cabales. En ningún caso se puede hablar con certeza de naves extraterrestres. Los objetos luminosos avistados en Campeche son OVNIs. Aseverando alguna otra posibilidad, se caería en el error de los científicos que intentan enterrar el asunto bajo explicaciones falsas.
Repito, es muy extraño que los militares cedan una información de este tipo a los medios. Normalmente consideran que pueden estar ante armas hostiles desconocidas (probablemente de otros países), y que su publicidad puede comprometer la seguridad de la nación.
Algo ha cambiado en los medios de comunicación. Hace no mucho tiempo, cualquier caso de avistamiento OVNI servía de burla para televisión, radio, periódicos... En cambio, esta vez la noticia ha sido tratada con seriedad y de forma escéptica, pero en ningún caso burlesca.
Pero si queremos conjeturar, de lo cual cada uno es libre mientras no lo camufle de verdad demostrada, ¿qué posibilidades tenemos?
Podemos pensar que las esferas son prototipos secretos de alguna nación poderosa. De hecho, durante la Segunda Guerra Mundial, los nazis desarrollaron naves monoplaza con aspecto muy similar a los platillos volantes de las películas de ficción científica. No hay mucho problema en suponer esto debido a que la grabación no recoge maniobras imposibles para la tecnología actual.
Las esferas podrían ser naves extraterrestres. La ecuación de Drake nos da una idea aproximada de la cantidad de civilizaciones tecnológicas existentes en el universo. Drake da un dato algo pesimista: nuestra galaxia albergaría unas 10 civilizaciones tecnológicas. Hay que recordar, por cierto, que no toda civilización tecnológica está dotada para realizar viajes interestelares; por ejemplo, nosotros mismos, siendo nuestro mayor logro el dudoso viaje a la Luna. En cualquier caso, el Universo es tan vasto y complejo, y conocemos tan poco de él, que no conviene dar por sentado que una civilización es incapaz de viajar a puntos lejanos del vacío cósmico.
Las esferas podrían ser naves intraterrestres. He aquí la conjetura que más me atrae, quizá en parte por mi afición a escribir relatos fantásticos, no lo voy a negar. Sin embargo, no todo es imaginación. En las culturas más antiguas, al igual que hay testimonio de visitas de seres extraterrestres (lo cual refuerza el punto anterior), también hay leyendas, cuentos y relatos de seres procedentes de las profundidades del océano.
El primero en el tiempo es Oannes, ser mitológico que fundó la civilización sumeria. Según cuenta la leyenda, Oannes era un híbrido entre hombre y pez que salía de las aguas del mar para enseñar su vasta sabiduría. Oannes advirtió a Ut-Napishtim (el posterior Noé bíblico) de un gran diluvio que cubriría la Tierra; lo incitó a construir un arca donde debía introducir un animal de cada especie. Cuando pasó el diluvio, Ut-Napishtim, con ayuda de Oannes, fundó la civilización sumeria. (Nota: posiblemente, los hebreos tomaron esta y otras tradiciones de los pueblos sumerios, principalmente de los babilonios.)
Hay testimonios más recientes de hombres-pez, a los que se puede dar crédito o no. Pero, a mi entender, tienen la misma credibilidad que muchos sucesos aceptados como históricos. En el enlace anterior también se habla de los Profundos en la obra de Lovecraft, lo cual puede indicar o bien que estas historias tienen un carácter literario, o bien que son un estrato subyacente en la cultura moderna. Lovecraft era un hombre cultísimo y muy bien documentado sobre tradiciones y leyendas antiguas. Todos sus relatos tienen una base mitológica, filosófica, cultural y folklórica muy sólida, y sobre ella construyó impresionantes relatos cargados, eso sí, de su inagotable fantasía. En cualquier caso, las leyendas de hombres procedentes del océano forman parte de numerosas culturas, y su origen está aún por descubrir.
Además, teniendo en cuenta que el planeta Tierra está compuesto, paradójicamente, de dos tercios de agua y que no conocemos ni la décima parte de sus profundidades, ¿es tan descabellado suponer que en los océanos puede haber vida inteligente? Afirmar que la hay, como negarlo, es complicado; pero acaso es más absurdo negarlo.
Volviendo a las esferas brillantes y relacionándolas con lo anterior, voy a dar dos argumentos a favor de que podrían ser naves intraterrestres. En primer lugar, la mayoría de avistamientos OVNI tienen lugar en zonas costeras y en el mar. En segundo, el diseño exterior y el comportamiento de los OVNIs evidencia una concepción tecnológica fundamentalmente distinta a la nuestra. Hay casos muy famosos, como el de la Base Aérea de Torrejón, que demuestran una capacidad de maniobra imposible para nuestra tecnología. Una capacidad de maniobra que recuerda los movimientos repentinos de los seres acuáticos. Si nuestra tecnología se hubiera desarrollado bajo el agua, sería radicalmente distinta y, por ejemplo, no se hubiera preocupado tanto por la gravedad como por la maniobrabilidad omnidireccional. Las esferas brillantes de Campeche no respondían a todas estas características, pero su diseño se ajustaba a las descripciones más frecuentes de OVNIs.
El fondo de la cuestión es que las esferas observadas podrían ser naves intraterrestres. En ningún momento he mencionado su origen, pues no disponemos de pruebas que nos permitan establecer hipótesis aproximadas. Incluso podrían ser artefactos de construcción humana, como he indicado en el primer punto. Pero lo cierto es que no parecen ser centellas, ni por supuesto son aviones convencionales. Así que invito a los que tachan de charlatanería estas conclusiones a ofrecer mejores opciones; estaré encantado de analizarlas y discutirlas siempre que mis conocimientos me lo permitan.
Otra línea de pensamiento muy extendida en la actualidad sostiene que estas noticias conforman un plan de concienciación general para un cambio, concretamente para el contacto con una civilización extraterrestre. Pensándolo bien, si ése fuera el objetivo, el mejor método sería la dosificación de la información a fin de evitar un colapso mundial y un posterior rechazo hacia esa civilización.
Con los datos que poseo, no puedo decantarme por esa teoría, aunque tampoco puedo negarla. En mi desconocimiento sólo acierto a recordar la profecía azteca del Sexto Sol, etapa o era que comenzará, aproximadamente, entre el año 2.014 y el 2.019, y que habla de una nueva conciencia mundial. También recuerdo que nuestros astrónomos han previsto el paso de un gran asteroide cerca de la Tierra por ese mismo período. Y es que los ancestrales pueblos sudamericanos, venidos de tierras desconocidas, grandes conocedores de las matemáticas, la astronomía, la arquitectura y el Universo circular, predijeron la llegada a sus tierras de Hernán Cortés bajo el Quinto Sol, y con ello el fin de su civilización. Y ciertamente no se equivocaron